Los habitantes de Transilvania fueron siempre enemigos de los turcos, que tenían batallas épicas. Para evitar que su población fue masacrada, el rey local acordó entregar a cientos de niños turcos. Entre ellos se encontraba su propio hijo, Vlad Tepes (Luke Evans), que aprendió de la arte turco de la guerra. Vlad pronto saltó a la fama por su ferocidad en la batalla y también empalar derrotado. Volver a Transilvania, donde fue nombrado príncipe, gobernó solamente durante 10 años. Sólo el rey Mehmed (Dominic Cooper) requiere más que 100 niños se entregan a los turcos. Vlad se niega y con ello se inicia una nueva guerra. Para superarlo, recurre a un ser de las tinieblas (Charles Dance) que vive en la región. Después de beber su sangre, Vlad se convierte en un vampiro y las ganancias de los poderes
Nenhum comentário:
Postar um comentário